martes, 15 de enero de 2013

CONTAR QUE SE PADECE UN PROBLEMA PSICOLÓGICO: SUS BENEFICIOS Y SUS COSTES


El estigma social que sufren las personas con enfermedad mental es uno de los problemas con el que estos pacientes se enfrentan y que, probablemente, más impide la recuperación y limita la reintegración socio-laboral. Sin embargo, cuando se tiene un contacto directo con las personas con trastorno mental, suelen reducirse los prejuicios sociales, puesto que se eliminan o modifican las actitudes y creencias negativas, los mitos sobre la enfermedad mental, y se reduce el miedo, el rechazo o la discriminación a estos pacientes. Consecuentemente, la "autorrevelación", es decir, reconocer públicamente que se tiene un trastorno mental y que se recibe tratamiento para ello, parece ser el antídoto para luchar contra el estigma social. No obstante, no es fácil hacerlo, y puede convertirse en un arma de doble filo si no se maneja bien la información.

Por ello, el U. S. Department of Health and Human Services ha publicado una interesante guía sobre la autorrevelación para combatir el estigma asociado a los trastornos mentales, explicando qué es, cuáles son sus beneficios y sus riesgos, cómo llevarla a cabo, etc.
La autorrevelación es un proceso, un proceso de toma de decisiones subjetivas y personales. Desafortunadamente, no hay una fórmula única ni mágica sobre cómo realizarlo, puesto que depende de la propia persona que padece la enfermedad mental, pero también del contexto en el que se desea (o no) revelar el problema que se padece, o de las personas que le rodean.

Leer completo: http://www.infocop.es

2 comentarios:

  1. Este artículo es muy bonito y está muy bien, pero de ahí a la realidad social, hay un abismo.
    Muchos especialistas aconsejan contar que se padece una enfermedad mental, pero la verdad es que desde el momento que la persona comenta algo, todo cambia.
    Si una persona dice que tiene una minusvalía física.... no pasa nada y es bien acogido, tanto en la sociedad como en el ámbito laboral. Si es síndrome de Down, más o menos casi igual. Pero desde el momento que es una enfermedad mental... se encienden todas las alarmas a su alrededor, no sólo en el ámbito laboral, sino también en el estudiantil, universitario... etc.
    Las pautas que da el artículo, están muy bien redactados y son extraordinarios, pero... ¿qué persona con un problema de enfermedad mental es capaz de controlar esas pautas?

    ResponderEliminar
  2. Anonimo tiene razon, todo cambiar en e pllano social, los prejuicios son 1000 ,
    no se de que me asombro de que esta sociedad siga siendo tan de imbeciles y eso que vivimos en un estado de bienestar''''', .
    Miren salud mental es un chasco y un fiasco le falta mucho para tener dignidad y menos tratando como tratan a sus pacientes.
    Esta demostrado que ls medicamentos psiquicos producen desde el suicidio hasta la muerte, vamos que los psiquiatras tienen el negocio redondo a costa del estigma social y de las poca ayuda que tienen ests pacientes.
    Otra salud mental es posible.

    ResponderEliminar