El Centro de Rehabilitación Psicoterapia Universidad (CRPU), de la Fundación para la Investigación en Psicoterapia y Personalidad (FUNDIPP), quiere denunciar la falta de amparo judicial de las personas con trastorno límite de personalidad ante casos de violencia doméstica debido a los prejuicios existentes sobre esta patología.
Una usuaria del CRPU, con trastorno límite de personalidad, fue atacada este jueves 8 de octubre en el portal de su casa por su exmarido, que, tras ser condenado a 16 años de cárcel por maltratos anteriores, había sido puesto en libertad. El abogado del acusado impugnó el juicio alegando una vez más que todo lo dicho por la mujer fue fruto del trastorno que padece. Tras este nuevo ataque, el hombre ha vuelto a ser arrestado.
Durante siete años, la mujer sufrió maltrato psicológico, sin llegar a denunciarlo por miedo a las represalias. No fue hasta terminar la relación cuando puso la primera denuncia por unos mensajes amenazadores de su expareja, pero el acusado argumentó que todo el sufrimiento de la víctima se debía a su trastorno y salió en libertad, tal y como ha ocurrido la última vez. Esa condena a 16 años de cárcel se produjo tras otro ataque a esta mujer durante un permiso penitenciario.
Las personas con trastorno límite de personalidad son habitualmente etiquetadas como violentas y existe el prejuicio de que situaciones como la anteriormente expuesta se producen porque ellas mismas las provocan. La realidad es que estas personas se hacen daño a sí mismas, y, si bien el trastorno límite de personalidad puede manifestarse a través de la ira, también en muchos casos mediante la sumisión, como en el caso de víctimas de violencia doméstica.